¿Los centros bilingües son bilingües de verdad?

Los detractores suelen decir que los centros bilingües en España no son realmente bilingües porque los alumnos no llegan a ser totalmente bilingües. Con la palabra bilingüe se refieren a dominar a la perfección dos idiomas, en cuanto a la gramática, el vocabulario y el acento. En el reciente Congreso Internacional de Enseñanza Bilingüe celebrado en Badajoz hubo un debate sobre la importancia del bilingüismo y sobre qué es un “centro bilingüe”. El húngaro Péter Medgyes, uno de los más destacados expertos en CLIL y la enseñanza de la lengua inglesa, dejó claro que no es razonable esperar que los no nativos hablen inglés como un nativo. Aún las personas como él, con un dominio del inglés envidiable, nunca logran la misma competencia que un nativo con un nivel de estudios similar.

Si es poco realista esperar que los estudiantes españoles lleguen a ser bilingües en este sentido, ¿por qué los centros se llaman “bilingües”? Es propaganda engañosa, dicen los detractores. Sin embargo, muchos asistentes a la conferencia creían que los detractores malinterpretan el término bilingüe en este contexto. En el fondo, significa que se enseñan áreas no lingüísticas en dos idiomas ‑ los alumnos reciben una educación bilingüe. Lógicamente, uno de los objetivos principales es mejorar su nivel de inglés, pero no debemos esperar que se conviertan en personas bilingües, si esto quiere decir aproximarse al nivel de competencia de un nativo.

Entonces, si los estudiantes no se hacen bilingües, ¿cómo debemos evaluar los programas bilingües? Lo más sencillo es ver si los alumnos mejoran su dominio del inglés, y sobre todo la comunicación oral, sin perder competencia en las áreas no lingüísticas (p.e. física y química, geografía e historia, música, etcétera). Por ejemplo, ¿un alumno que cursa física y química en inglés logra un B2 a los 16 años en vez de un B1 si hubiera ido a un centro no bilingüe? Este tema también generó mucho interés en Badajoz, por lo cual escribiremos otro post dentro de poco sobre la evaluación de los programas bilingües en España.

Desde luego, los programas bilingües también tienen otros objetivos como entender culturas distintas, fomentar una mentalidad abierta o desarrollar la agilidad mental. También hay indicios de que el hecho de cambiar entre dos idiomas ayuda el desarrollo de destrezas cognitivas que son valiosas en otros ámbitos, tanto en la escuela como en la vida en general.

Quizás hubiera sido mejor elegir un nombre diferente – algunos asistentes al congreso sugirieron centros CLIL o AICLE. En algunas comunidades autónomas estos programas se llaman programas Europeos o programas plurilingües. Sin embargo, bilingüe es el término más utilizado, así que probablemente debemos aceptarlo y dedicarnos a explicar mejor a los padres qué significa (y qué no significa).

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