Bilingüismo en Castilla y León

Bilingüismo en Castilla y León

Después de diez años de andadura, la Junta de Castilla y León propone cambios importantes en el modelo de bilingüismo de la comunidad. Nunca llueve a gusto de todos, y este caso no va a ser una excepción. Pero ¿cuáles son los cambios más controvertidos?

El Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de León (STELE) ha sido especialmente crítico con el nuevo modelo, pero el sindicato cuenta con el apoyo de todas las organizaciones sindicales con representación en la mesa sectorial. Aquí debemos apuntar que STELE se opone al bilingüismo, que acusa de ser una “herramienta de discriminación social” y de haber “convertido los contenidos de las disciplinas no lingüísticas (DNLs) en mero aprendizaje de listas de palabras”. Como hemos visto con los resultados de los programas bilingües de Madrid y Andalucía, no tiene que ser así, aunque un bilingüismo mal implantado puede conllevar esos riesgos.

Pero ¿por qué la nueva orden ha despertado tanto rechazo entre los sindicatos? Sobre todo, critican la falta de negociación por parte de la administración. Para los sindicatos, la prioridad es promover un plan de mejoras en las enseñanzas de los idiomas extranjeros, en vez de seguir con un modelo de enseñanza bilingüe. Por tanto, piden la extensión la enseñanza de la segunda lengua extranjera en el currículo en todos los CEIP, la mejora de la competencia comunicativa con desdobles en las clases de idiomas, la mejora de la formación permanente del profesorado en metodología y competencia comunicativa y más recursos para el alumnado.

Otro cambio controvertido es la exigencia que los profesores bilingües tengan un nivel mínimo de C1 de inglés, en vez del B2 actual. Por ahora solo se aplicará a los nuevos profesores; los actuales docentes contarán con un plazo de cuatro años para sacar el C1, y solo lo necesitarán a la hora de pedir un traslado. Los profesores bilingües de Madrid ya tienen un nivel C1, y Castilla la Mancha lo exigirá a partir del año 2022 para profesores de secundaria. Andalucía lleva tiempo diciendo que lo va a exigir “pronto”, sin que se haya confirmado todavía.

Entonces ¿podemos afirmar que C1 es el nivel “adecuado” para un(a) profesor(a) bilingüe? Generalizar es peligroso, pero existe un riesgo de que un profesor con insuficiente nivel de inglés transmita su inseguridad al alumnado, o simplemente deja de enseñar en inglés, haciendo todo en castellano. Parece que en algunos casos es lo que está pasando, perjudicando al funcionamiento del bilingüismo. Por otra parte, sabemos que hay muchos profesores que a pesar de “solo” tener el B2 ofrecen una educación bilingüe excelente a sus alumnos. Aun así, igual no es excesivo pedir un C1 a los docentes nuevos, por lo menos en secundaria. ¿Qué os parece?

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